Interiores de un departamento antiguo y bien conservado donde destacan la altura de los techos, los ambientes amplios y los detalles arquitectónicos de época en completa armonía con los muebles y accesorios decorativos en estilo moderno escandinavo.
Para la sala se eligió un sofá esquinero / rinconero de diseño contemporáneo y un juego de mesas de centro de madera modernas que encajan perfectamente y aprovechan muy bien el espacio. Para delimitar el área, una alfombra rectangular también en colores neutros.
El detalle de color y punto focal lo aporta un enorme cuadro que se extiende casi hasta el techo de la sala y destaca la altura característica de los departamentos antiguos.
Frente al sofá y junto a la ventana, un espacio de lectura armado con un sillón diseñado por Charles y Ray Eames, un clásico del diseño moderno comercializado por Herman Miller.
Libreros hasta el techo y de pared a pared junto a un antiguo piano conforman un espacio único en el ambiente contiguo a la sala.
La cocina se encuentra integrada al comedor formal de la vivienda y tiene un diseño que destaca por el minimalisto y la funcionalidad. Los muebles de cocina son de madera mientras que la encimera / mesada es de acero inoxidable.
Para el comedor, una gran mesa rectangular blanca alterna sillas de diferentes diseños en blanco y negro, una combinación de colores neutra que no pasa de moda y se puede encontrar en casi todas las viviendas de diseño escandinavo / nórdico.
La recámara principal destacada por su sobriedad y minimalismo. El blanco elegido para paredes, muebles, ropa de cama, etc. transmite armonía y refuerza la estética minimalista de la decoración.
La recámara infantil repite la misma decoración y colores que se encuentran en el resto del departamento. Los accesorios decorativos, cuadros, cojines y textiles en colores aportan calidez y le dan vida al espacio.
Fotos de Tina Fussell via capitalhomes.dk